En las refrescantes aguas del Río Jobabo, donde nace el Oriente cubano, hoy hay un agradable caudal en el que, ayer lavaron el oro de las minas de Caobilla manos de aborígenes y esclavos. En ambas riberas existe una gran variedad de árboles tropicales, desde los excelentes mangos y anoncillos, hasta maderas preciosas como la caoba y el cedro, además del predominante bosque de tecas. Al visitarnos, podrá disfrutar y cuidar de las hermosuras de la madre naturaleza.